- Incendio,
impacto de rayo, explosión, caída de
aeronaves.
- Humo,
hollín y gases corrosivos.
- Acción
de agua y humedad, siempre que no se trate de influencias
atmosféricas o de las operaciones normales
de la empresa.
- Cortocircuitos
y otras causas eléctricas.
- Fallas
de manejo, impericia, negligencia.
- Daños
malintencionados y dolo por parte de terceros.
- Robo,
saqueo.
- Errores
de construcción y de cálculo, fallas
de fabricación y de montaje, defectos de fundición
y material, fallas en el taller, mano de obra deficiente
(una vez expirada la responsabilidad del fabricante)
.
- Hundimiento
de terreno, caída de rocas, aludes.
- Granizo,
helada, tempestad.
|